La tensión arterial y el colesterol son dos indicadores muy importantes de la salud humana. La primera nos indica cómo se encuentra circulando la sangre, la cual lleva continuamente elementos a cada tejido y órgano del cuerpo, sustancias como agua, oxígeno, glucosa, sales minerales, hormonas y otros, para que realicen sus labores adecuadamente.
En cuanto al colesterol, es importante porque va a todas las células del organismo, con la sangre, para formar parte de las estructuras, con lo que adquieren consistencia todos los tejidos, y sin el cual, los más delicados, como el cerebro, no podrían subsistir.
Ambos índices varían durante el día y aumentan a medida que evoluciona la edad. Pueden pasar años, sin dar síntomas, hasta que aparecen complicaciones graves en el corazón.
¿Qué pasa cuando se elevan la presión arterial y el colesterol?
A la presión alta se le conoce como hipertensión y ocasiona que el corazón trabaje más y aumente su tamaño. Esta situación puede conducir a insuficiencias cardíacas y riesgos de infarto. De igual manera, el colesterol alto o hipercolesterolemia incrementa el riesgo cardiovascular ya que el colesterol se acumula en las arterias provocando una disminución del flujo sanguíneo, lo que puede ocasionar infartos en diferentes órganos.
Sin embargo, aunque ambas patologías tienen un importante papel para desarrollar enfermedades cardíacas, cuando ambas se juntan en un mismo individuo los efectos sobre el corazón se potencializan.
Una combinación fatal.
Una persona hipertensa es más susceptible a presentar niveles elevados de colesterol total, que aquellas con cifras normales de presión arterial. Si la hipertensión se acompaña de hipercolesterolemia, entonces aumenta el riesgo de accidente cerebro-vascular y cardíaco.
Desafortunadamente, la mayoría de los enfermos con colesterol elevado e hipertensión ignoran que pueden padecer ambas patologías al mismo tiempo.
¿Qué dicen las investigaciones?
De acuerdo con un estudio realizado por el Colegio de Medicina de la Universidad del Estado de Pensilvania, en Estados Unidos, las personas que presentan hipertensión y un nivel elevado de colesterol tienen más del doble de posibilidades de presentar infartos que aquellas que tienen uno solo de estos factores o ninguno de ellos.
Esta investigación, que duró nueve años y se aplicó a 14,500 individuos, demostró que el 31% de los casos que presentan los dos factores corre el peligro de presentar infarto y aquellos con hipertensión, alto colesterol o ambos elementos tienen un riesgo de 1.95, 1.70 y 3.31 veces mayor de tener infartos que las personas que no tienen ninguna de las alteraciones.
¿Qué hago si mi familiar es hipertenso y tiene hipercolesterolemia?
Estos son algunos consejos que le pueden ayudar:
• Si es obeso o tiene sobrepeso, hay que disminuir el peso de 2 a 4 kilos, con lo que se beneficiará la tensión arterial.
• El ejercicio físico tiene un efecto muy beneficioso sobre los niveles de colesterol, facilita el control de peso, reduce la presión arterial, disminuye los triglicéridos y aumenta el colesterol bueno. El ejercicio físico debe ser de tipo aeróbico, de acuerdo con el estado físico y siempre bajo vigilancia médica.
• Moderar el consumo de alcohol.
• Restringir la ingesta de sal y de grasas saturadas.
• Suprimir el tabaco, puesto que es un importante factor de riesgo cardiovascular.
• Comer alimentos ricos en calcio, potasio y fibra, verduras, frutas, pescado azul, aceite de oliva e hidratos de carbono complejos, como pan, pasta, arroz, y de preferencia que sean integrales.
. Practicar técnicas de relajación.
jueves, 27 de septiembre de 2007
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